El Real Madrid es ahora más que nunca un capricho de ricos, que se compra y se vende sin importar la opinión del que realmente es dueño del club, el Socio. La figura de este último no vale nada, ni tan siquiera a la hora de votar, haciendo de las elecciones un engaño y un imposible al fijar las votaciones en fechas que saben quienes las convocan que no podrán ir personalmente a votar aquellos socios que desganados por la fatal gestión no van a perder un día de sus vacaciones con sus familias, amigos o parejas.
Si la figura del socio verdaderamente importase, son muchos los medios que existen a su alcance para facilitar las votaciones, como la del voto electrónico que aún no se ha implantado porque es más fácil manipular los votos por correo como hemos visto, dando opciones a "jueguecitos" de manipulación de voto. |