La ilusión no se compra ni tampoco se vende, el que la tiene la puede perder pero la recupera. La ilusión que llevo es la de mi equipo, la misma que de niño al regalarme mis padres el carnet de socio, la de cada partido, la de cada gol, la de cada saludo de un jugador… toda una ilusión que hoy quiero compartir con quienes se sienten identificados conmigo, por ser un socio más, pero con ilusión. Ahora la ilusión puede aumentar con mi candidatura y creer que el Real Madrid puede estar rodeado de madridistas que defiendan los valores del socio madridista, que aquellos que defendieron con su camiseta al Real Madrid en el terreno de juego, ahora lo hagan desde la directiva, devolviendo la misma ilusión que un buen día recibieron al ser llamados desde la cantera para ir al primer equipo y hacer realidad sus sueños. Esa es la ilusión, la de sentirnos todos cantera que sube al primer equipo, yo como socio también soy cantera, quince años aprendiendo de momentos llenos de ilusión, que en ocasiones perdí y que recuperé, y que ahora puedo hacer que no la pierda nunca más. |